Amsterdam

La estructura se traduce a una red de pilares en fachada e interior donde se puede apreciar la flexibilidad tan buscada. El patio se ensancha y estrecha a lo largo de su altura creando así los espacios comunes donde además, la altura de dichas plantas se duplican dando así espacios más versátiles y polivalentes. En el más elevado nos encontramos con una piscina que envuelve el patio y en siguiente una gran biblioteca donde poder trabajar y descansar en un área más privada.
La sección es la máxima expresión y reflejo del proyecto, el alzado, por el contrario, no es tan evidente. La red de pilares queda oculta por un muro cortina con una rígida modulación, de esta forma el edificio solo se entiende y desde el interior.
El acceso a esta Torre de Babel es privado, ya que como en la historia, solo aquel que pertenece puede entrar. Es por ello que el acceso solo se produce por un lado a través de una plataforma que atraviesa la plaza acuática que lo rodea: es una escultura inalcanzable que se gira 45º para formar parte del bulevar de una forma muy sutil.










